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Apuntes de gestión y políticas públicas No. 6

Enfermedades crónicas no transmisibles en el contexto de la actual pandemia de COVID-19: el caso de Colombia

Las enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT) como las cardiovasculares, el cáncer, la diabetes mellitus y los padecimientos pulmonares están principalmente asociados a la inactividad física, alimentación no saludable, el consumo de tabaco y excesivo alcohol (1). Las ECNT afectan a todos los grupos de edad y a todas las regiones del país. No obstante, son las personas mayores de treinta años, quienes, por acumulación de riesgos, suelen tener una mayor predisposición al desarrollo de estas condiciones (1). En Colombia, 70 % (más de 110 mil) de todas las muertes al año se deben a ECNT (2). En el país, seis de cada diez adultos presentan sobrepeso u obesidad, y una cuarta parte de la población adulta tiene hipertensión arterial (HTA), siendo estos los dos factores de riesgo más proximales asociados al desarrollo de enfermedades cardiovasculares (3, 4). Además, el riesgo de presentar enfermedades cardiovasculares se ha incrementado en la población joven (5). Así mismo, se ha identificado que cada año aproximadamente 20.000 personas desarrollan enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) atribuible al consumo de tabaco y otras 10.000 más son diagnosticadas de algún cáncer asociado al consumo de tabaco (6). Parte de estos resultados pueden estar asociados al hecho de que en Colombia la mitad de los adultos no cumplen con las recomendaciones de actividad física y consumen menos de una fruta o verdura al día (frecuencia/día de 0,4 para verduras y 0,8 para frutas) (4). Adicionalmente, existen retos en materia de adherencia y control de las ECNT en el país (1). Por ejemplo, en el caso de la HTA, en 2019 solo cerca de 11.500 personas adultas asistieron a consulta médica por HTA (7), de 25 % del total de la población adulta colombiana que padece esta enfermedad. Estudios locales han encontrado que cerca de 20 % de las personas no asisten a las citas programadas para el seguimiento y control de la misma, y 73 % no cumplen adecuadamente las recomendaciones para tomarse los medicamentos para la HTA (8, 9). Lo cual podría explicar, en parte, por qué se identificó que solo 15 % de las personas diagnosticadas estaban controladas (10). Estos problemas de salud pública no solo son importantes para el sector salud, sino que afectan el bienestar y desarrollo económico del país, debido a que las ECNT afectan a los sistemas de salud, las empresas y las familias (11, 12). Los gobiernos, las comunidades y las industrias privadas se ven afectadas por los costos elevados de la muerte prematura y de discapacidad de las personas, así como de los tratamientos y la prestación de cuidados y rehabilitación para quienes tienen ECNT (11, 12). Se ha estimado que las pérdidas económicas ocasionadas por estas enfermedades para los países de ingresos económicos bajos y medios serán en promedio $US 500.000 millones por año en el periodo 2011-2025 (12). En Colombia, las dos enfermedades que más costos generan al sistema de salud son las cardiovasculares y las diferentes localizaciones de cáncer (13). El costo, promedio, en servicios médicos ocasionado por un evento cardiovascular representa cerca de 12,8 millones de pesos y excede, aproximadamente, 50 % a los costos generados por un paciente con enfermedad neoplásica (13). Además, el gasto de bolsillo se incrementa cuando un hogar tiene algún miembro con ECNT, superando al promedio general, lo que suele contribuir a aumentar las condiciones de pobreza de muchos hogares de bajos recursos (14).

Authors: 
Deivis Nicolás Guzmán-Tordecilla, Jorge Enrique Torres Gil, Yenny Fernanda Guzmán Ruíz, Diego Iván Lucumí
Área Temática: 
Apuntes de gestión y políticas públicas
ISBN / ISSN: 
2744-8169 (En línea)
Formato: 
pdf
Disponibilidad: 
Si