Una ambición generosa y una vida por recordar: Escuela de Gobierno recordó a Miguel Uribe Turbay

La Escuela de Gobierno Alberto Lleras Camargo reunió a familiares, profesores y amigos en un homenaje que destacó su paso por la Maestría en Políticas Públicas. Durante el encuentro se descubrió una placa en su memoria.

“No hay que tener miedo, hay que vivir endeudados y comprometidos con la vida”. María Claudia Tarazona recordó así a su esposo, Miguel Uribe Turbay: un hombre entregado a una causa y a un propósito. Al hablar de su hijo Alejandro, expresó su deseo de que crezca rodeado del amor y las virtudes de su padre.

La Escuela de Gobierno Alberto Lleras Camargo de la Universidad de los Andes reunió a familiares, profesores y amigos el 13 de octubre de 2026, en el edificio La Liga, para honrar la memoria de su egresado. El acto incluyó las intervenciones de su director, Ramiro Guerrero; Mónica Pachón; Gregorio Rey y María Claudia Tarazona, además del descubrimiento de una placa conmemorativa.

El encuentro también planteó una reflexión sobre la formación de quienes participan en la vida pública. Nathalie Méndez, profesora de la Escuela y compañera de Uribe en algunas clases de la maestría, recordó su espíritu crítico y su disciplina. En la apertura, señaló que la Escuela debía ser un espacio de convivencia entre ideas distintas y defendió la palabra, los argumentos y los votos frente a la violencia. Presentó el homenaje como un compromiso con el servicio público y la formación de líderes capaces de disentir.

El estudiante que combinó la política con la investigación

 

El paso de Uribe por la universidad ocupó un lugar central en los recuerdos. Ramiro Guerrero destacó que, después de estudiar Derecho, cursó la Maestría en Políticas Públicas y regresó posteriormente al Programa de Alto Gobierno. Según señaló, terminó la maestría con un promedio de 4,46, el segundo más alto de su cohorte.

Mónica Pachón reconstruyó esa etapa desde su experiencia como profesora y directora de tesis. Lo conoció en febrero de 2015, en la clase de Proyecto de Grado I, cuando Uribe era concejal de Bogotá. Su interés inicial por investigar el bilingüismo en el sistema público de educación dio paso a una evaluación del programa 40×40 de la administración distrital.

Las reuniones de trabajo, relató Pachón, combinaban las discusiones sobre la investigación con conversaciones acerca del Concejo y los desafíos de Bogotá. En ese proceso destacó su disposición para escuchar a los actores del sistema educativo.

“Su tono era siempre firme, pero amable; sabía escuchar y aprendía de sus interlocutores”, recordó.

Del ajedrez a una vocación de enseñanza

 

Gregorio Rey compartió una faceta anterior a esa trayectoria universitaria. Conoció a Uribe en 2003, durante un torneo intercolegiado de ajedrez. Al finalizar la competencia, el joven le pidió clases particulares. Los encuentros semanales se ampliaron hasta convertirse en extensas jornadas de estudio y participación en torneos.

Rey recordó que Uribe llegó a plantearse la posibilidad de ser campeón mundial. Con el tiempo, ese entusiasmo se transformó en un proyecto para enseñar ajedrez a niños y jóvenes, que incluyó actividades en San Antero, Córdoba, y la elaboración de materiales pedagógicos.

“Cuando Miguel se dio cuenta de que no podía ser campeón del mundo, decidió compartir lo que ya sabía, lo que ya había aprendido de ajedrez”, expresó.

Para su profesor, esa decisión sintetizaba una cualidad que denominó “una ambición generosa”: el deseo de poner lo aprendido al servicio de otros. La disciplina, la perseverancia y el respeto fueron otros de los rasgos que destacó durante su intervención.

María Claudia Tarazona y la memoria en la familia

 

En representación de la familia, María Claudia Tarazona agradeció el homenaje y vinculó los recuerdos compartidos durante el encuentro con el propósito de mantener presentes los valores de su esposo.

“Que el nombre de Miguel sirva de inspiración, de unión. Fue un hombre decente, leal, de palabra, recto, honesto”, manifestó.

El homenaje incluyó el descubrimiento de una placa conmemorativa, con la participación de la vicerrectora académica Silvia Caro y el profesor Arturo Harker, así como la entrega de reconocimientos destinados a su padre Miguel Uribe, la esposa y la hermana de Uribe. La placa, prevista para el segundo piso de la Escuela, recuerda su paso por la Maestría en Políticas Públicas y el Programa de Alto Gobierno, y vincula su memoria con la formación de nuevas generaciones de servidores públicos.

  • Ángela Guarín Aristizábal → angela_guarin_aristizabal
  • Darío Maldonado Carrizosa → dario_maldonado_carrizosa
Scroll to Top